Imagine una cena familiar, en un restaurante con mucho ruido, donde se arrastran mesas y sillas, y en las que se encuentran decenas de personas. Usted  centra los esfuerzos en entender y participar de forma activa en lo que sucede en su mesa, pero es imposible. Finalmente, para integrarse finge que oye y asienta con la cabeza como si mostrara interés. Cuando sale del restaurante está agotado. Simplemente un ejemplo de pérdida de audición.

Un dato relevante es que 1 de cada 6 adultos sufren algún grado de pérdida auditiva. Aunque se asocia a su aparición con el paso de los años, no es siempre así. La pérdida de audición puede afectar a personas de cualquier edad, desde niños, hasta adultos en avanzada edad o jóvenes, aunque es más frecuente su manifestación después de los 65 años, ya que la edad afecta al funcionamiento del oído. Al margen de la edad, la pérdida auditiva también puede ser causa de infecciones, lesiones o defectos congénitos.

Cuando suele aparecer la pérdida de audición

Cuando la pérdida de audición aparece con la edad, existe mayor dificultad para oír voces suaves o participar en conversaciones en entornos ruidosos. Nuestra experiencia nos dice que en estos casos la familia es la que observa, antes que el afectado, que existe un problema, y es la que pide que acuda a un centro profesional. Y es que la pérdida auditiva no sólo afecta a una persona, también a su familia. Existen casos de pérdida en la audición por la exposición a ruidos, debido en multitud de ocasiones por las profesiones: militares, trabajadores de la construcción, trabajadores industriales, etc. La exposición contante a ruidos fuertes puede acelerar de forma acusada la pérdida auditiva. Lo recomendable, en los casos en que la exposición es inevitable, es el uso de protectores para los oídos.

Bien sea por edad, por exposición al ruido o por cualquier otro motivo lo que es cierto es que la pérdida de audición afecta a la vida social. Cuando una persona no oye bien evita la socialización, porque en conversaciones no puede escuchar bien y reconocer las voces y consume más energía de lo normal. Por ello, la pérdida auditiva puede generar, incluso, depresión, inseguridad y cansancio, por lo que afecta gravemente a la calidad de vida.

Perdida de audición

Qué problemas auditivos son más frecuentes?

Como hemos visto, existen multitud de causas y de problemas auditivos, pero destacamos los siguientes:

  • Una dificultad para escuchar en entornos ruidosos. Este problema sobresale con la edad, aunque también puede ser a causa de la exposición a ruidos intensos. Conocemos a este tipo de pérdida auditiva como presbiacusia.
  • Taponamiento de oídos. Se produce por la obstrucción de la trompa de Eustaquio, que puede ser provocado por la acumulación de mocos o de cerumen en el conducto.
  • Pérdida de audición repentina. Una infección en el oído, por ejemplo puede provocar este tipo de pérdida.
  • Pérdida auditiva fluctuante. El problema auditivo se produce por variaciones en la presión arterial, problemas cardiovasculares, ansiedad o deshidratación.

Estos son, según los datos consultados y nuestra experiencia los principales problemas auditivos que nos encontramos en las personas que tienen algún tipo de sordera.

Tipos de sordera

Dependiendo de diversos factores, como el momento en el que aparece la pérdida auditiva o el grado de pérdida podemos hablar de diferentes tipos de sordera.

Si atendemos al momento en el que aparece la pérdida de audición hablamos de sordera prelocutiva, cuando aparece antes de que se haya desarrollado el lenguaje, o sordera postlocutiva, si aparece después. Y es que el oído es un elemento fundamental para el desarrollo del habla, por lo que una lesión puede afectar tanto al desarrollo comunicativo de una persona y a su integración en la sociedad.

Cuando tenemos en cuenta el lugar en el que se produce la lesión hablamos de sordera de conducción o de transmisión, que afecta al oído externo y medio; sordera de percepción o neurosensorial, en el oído interno; o sordera mixta, cuando la causa es conductiva y de percepción.

Podemos establecer una diferenciación también según el grado de pérdida auditiva: leves, medias, severas y profundas. Unas pérdidas que clasificamos según el umbral de audición, situado en la pérdida leve entre 20 y 40 dB; en las medias entre 41 y 70 dB; en las severas entre 71 y 90dB; y en las profundas por encima de los 90dB.

  • Pérdida auditiva leve: la persona afectada no oye con claridad los sonidos suaves y tampoco escucha con claridad en entornos ruidosos.
  • Pérdida auditiva moderada: la comprensión verbal es realmente difícil en entornos ruidosos, no oye con claridad.
  • Pérdida auditiva severa: Las conversaciones directas con otras personas se realizan en tonos más altos de los habitual. En cambio, no puede participar en conversaciones en grupo, por lo que este grado de pérdida puede provocar aislamiento.
  • Pérdida auditiva profunda: la capacidad de audición es escasa, y la ayuda de un audífono se convierte en fundamental para poder escuchar a otra persona.

Según hemos observado, existen varios factores y tipos de pérdida auditiva, que condicionarán, por tanto, el tratamiento para mejorar la audición.

La detección de la hipoacusia

Los profesionales de la audición pueden detectar la hipoacusia – como también conocemos a la sordera- siguiendo varios métodos siempre dependiendo de la edad del paciente. Si el objetivo es detectar el problema en recién nacidos el profesional emplea el diagnóstico neonatal universal de la sordera, que se realiza, incluso antes de alir del hospital para detectar si sufre algún trastorno auditivo.

En edades más avanzadas se utiliza la otoscopia. Aquí, el profesional realiza un TAC para comprobar si los huesos internos están dañados y ver dónde se produce la pérdida auditiva o hipoacusia. El uso del diapasón también es usual. La audiometría es quizás la opción más conocida para detectar la hipoacusia. En el proceso de esta técnica, el profesional observa los movimientos reflejos de la persona ante la escucha o no de sonidos a través de unos auriculares.

Al margen de las técnicas y métodos, no detectar la hipoacusia a tiempo puede suponer un retraso social y del lenguaje. A los más pequeños les puede afectar en su aducación, mientras que a los adultos en su vida diaria, llegando incluso a provocar depresión.

Solucionar la pérdida de audición

Tratamiento de la pérdida de audición

Podemos afirmar que en más del 90% de los casos de pérdida de audición, el audífono supone el mejor tratamiento para mejorar la calidad de vida. Pero ¿Qué audífono? En Centro Auditivo Zoco recomendamos audífonos Oticon, pero empecemos por el principio.

Los familiares de los pacientes o incluso los propios afectados acuden a Centro Auditivo Zoco con multitud de consultas sobre la audición: ¿Cómo compruebo que mi padre tiene realmente un problema auditivo? ¿Por qué cuando tengo reuniones salgo tan agotado por el esfuerzo de escuchar?  La mayoría de estos casos son detectados como hipoacusia, pero resulta necesario hacer previamente una audiometría por parte del profesional. Cabe decir que es una prueba indolora y que en nuestro centro realizamos en una cabina de seis metros cuadrados de forma personalizada, donde la amplitud genera una constante comodidad. En este espacio disponemos de un audiómetro, el Affinity 2.0, un dispositivo diseñado con la última tecnología y la mayor precisión, que nos ayuda a realizar un completo análisis auditivo. Este aparato acerca el entorno a través de sonido reales emitidos por los auriculares que el profesional le coloca previamente al afectado.

Una vez que confirmemos que existe una pérdida auditiva hay que encontrar una solución, siempre atendiendo a las necesidades y preferencias de cada persona. Como hemos recordado, los audífonos pueden ser el mejor tratamiento en la mayoría de casos, ya que permiten mejorar la comunicación, aunque nunca recuperan totalmente la audición.

Existen multitud de tipos de audífonos, podemos hablar incluso de que para cada uno de los grados de hipoacusia existe un modelo de audífono, cada uno con unas particularidades que permitirán oír con menos esfuerzo.

A pesar de las tipologías, en Centro Auditivo Zoco recomendamos el Oticon Opn, que ofrece la mejor calidad y garantía. Un dispositivo de última generación, que consideramos que es el mejor que existe actualmente, pos sus funciones y su capacidad. Además, este dispositivo cuenta con conectividad a Internet con la que incluso se puede conectar a otros dispositivos, como los teléfonos móviles.

Consideramos que Oticon es una firma que actualmente está a la vanguardia de la tecnología aditiva, debido también a su constante investigación y desarrollo para permitir que las personas lleven una vida más feliz y cómoda.

Uno de los valores que nos diferencia es la posibilidad de probar el audífono antes de tomar la decisión de compra. Ello permitirá una correcta adaptación para asegurar la comodidad y satisfacción de cada persona