La pérdida de audición repentina o sordera súbita se produce como la pérdida rápida e inexplicable de la audición ya sea de pronto o durante el transcurso de los días, normalmente en menos de 72 horas. Aparte de la pérdida de audición, este tipo de hipoacusia puede acompañarse de otros síntomas como como mareos o vértigos, así como pitidos o zumbidos en el oído. Esta pérdida de audición repentina puede deberse a diferentes causas como enfermedades infecciosas, traumatismos, problemas vasculares entre muchas otras. En todo caso solo en el 15% de los casos se llega al origen de esta pérdida auditiva. Este trastorno suele afectar a personas de entre 40 y 55 años. A menudo se suele detectar por la mañana al despertase o al usar el oído afectado, como, por ejemplo, hablando por teléfono. Hay personas que previamente a perder la audición notan un sonido explosivo, así como una especie de “pop”.

Normalmente la sordera súbita afecta a un solo oído. Solo en un 2% de los casos afecta a ambos oídos. En todo caso, si se detecta, hay que acudir con la mayor rapidez posible a un especialista, para confirmar el diagnóstico y proponer el mejor tratamiento.  En muchos casos, al ser algo que puede ser pasajero, no se acude al otorrino. Sin embargo, los síntomas de una sordera súbita deben considerarse una emergencia médica. Si se dejan pasar una o dos semanas desde el inicio de los síntomas y se atrasa el diagnóstico, se puede disminuir la eficacia del tratamiento.

Tratamiento de la sordera súbita

El tratamiento dependerá del diagnostico del especialista. Primeramente, se hace una audiometría tonal con la que confirmar que tipo de perdida auditiva es. Ya que con esto se comprueba si el sonido no llega al oído interno debido a, por ejemplo, una obstrucción en el canal auditivo. O por el contrario se trata de una perdida auditiva de tipo neurosensorial, en la que el sonido que llega al oído interno no se procesa debido a que el nervio auditivo está dañado. Aunque hay muchos tratamientos para tratar la sordera súbita, según los expertos el mejor es el tratamiento con corticoides sistémicos y/o intratimpánicos.

El grado de recuperación de esta perdida de audición puede ser rápida y en la mayoría de los casos se recupera hasta el 80%. Aunque hay personas que no consiguen recuperar apenas nada. En este caso se les obliga a usar otro tipo de soluciones auditivas como pueden ser los audífonos.