Antes de conocer las características de la sordera congénita resulta necesario precisar el concepto. Podemos definir la sordera congénita como la pérdida auditiva que aparece desde el nacimiento, es decir, antes del desarrollo del habla. La importancia de conocer este trastorno se encuentra en el impacto que produce en el desarrollo del niño. Además, en la mitad de los casos se pueden atribuir a causas puramente genéticas. Del 50% restante, un cuarto se puede atribuir a factores adquiridos, mientras que la parte restante los investigadores no han encontrado causa conocida. Este trastorno incide en una estadística de uno a tres niños por cada 1000 nacidos.

La sordera congénita podemos diferenciarlas entre sindrómica o no sindrómica. La sordera congénita sindrómica es la que se relaciona con malformaciones del oído externo. Este tipo de afección es uno de los trastornos neurosensoriales más numerosos en los países desarrollados.

Todos estos trastornos pueden paliarse en gran medida con algún tipo de audífono, por lo que son casos que se pueden superar de alguna manera.

En España ya existen iniciativas de detección precoz de este trastorno. Este programa permite detectar los problemas auditivos que presente el recién nacido para poder iniciar tratamientos adaptados de rehabilitación. Esto permitiría minimizar posibles efectos sociales y emocionales, como dificultades en el desarrollo del lenguaje, en el aprendizaje o en las relaciones sociales diarias.

¿Cómo observar que un recién nacido tiene problemas auditivos? En diversas ocasiones son los propios padres los que observan que el bebé no responden ante ciertas acciones en su desarrollo. A pesar de ello, de los seis a los nueve meses no hay que mostrar preocupación si no responden o no hablan para llamar la atención. Existen además, otras señales más físicas, como anomalías en las orejas o complicaciones por alguna enfermedad.

En cualquier caso, nuestra recomendación es acudir al profesional siempre que exista algún indicio de un posible problema de sordera congénita que el niño pueda presentar, ya que el oído es fundamental para su desarrollo es sociedad.