Una de las preguntas más comunes sobre la hipoacusia es si se dan casos de sordera hereditaria. Según los expertos, ésta es una de las principales causas de la pérdida auditiva, pero no la única. La sordera puede ser provocada por varios motivos. Desde la ingestión de medicamentos ototóxicos, lesiones previas o, simplemente, por la exposición a ruidos muy fuertes durante un periodo largo de tiempo.

La sordera también puede desarrollarse en la edad adulta como motivo del envejecimiento de la persona, aquí el paciente presentaría pérdidas de audición progresivas. Aún así, es cierto que la principal causa de la sordera son los genes.

Si alguno de los cónyuges padece hipoacusia, es muy probable que los progenitores la hereden. Éste tipo de sordera se denomina congénita. En la actualidad, se detecta rápidamente gracias al cribado neonatal mediante otoemisiones que se realiza al bebé en sus primeras horas de vida.

Los genes de la sordera hereditaria pueden ser de dos tipos, portadores dominantes y recesivos. Es decir, los padres pueden ser portadores sanos, y el hijo no heredará la sordera; o portadores dañinos o dominantes y sí transmitirán a su primogénito esta afección.

Respecto a la detección de la sordera hereditaria, no siempre se detecta en los primeros días de vida del bebé. Hay ocasiones en las que el niño nace oyente y empieza a sufrir una pérdida progresiva de audición en los primeros años de vida. En estos casos, los genes dominantes tienen más fuerza que los recesivos y degeneran el oído del paciente con el paso del tiempo.

Las soluciones para los que tienen sordera hereditaria son diversas. Los padres pueden decidir si hacerle al niño un implante coclear o ponerle un audífono discreto y adaptado a sus necesidades. En este caso, en Centro Auditivo Zoco asesoramos a nuestros pacientes y los orientamos para que decidan qué es lo que más le conviene a su hijo.