Para hablar de las personas sordas, antes hay que conocer la definición exacta de sordera. La sordera es la dificultad o imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida parcial (hipoacusia) o total de audición (cofosis). Las causas por las que se desarrolla la dificultad auditiva van desde la genética hasta el consumo de medicamentos agresivos para el sistema nervioso, pasando por enfermedades degenerativas o congénitas.

Dependiendo del grado de pérdida de audición que presenta el paciente, las características son diferentes. Un persona que es sorda desde que nace, se desarrolla con un estilo de vida distinto; aprende lengua de signos y no tiene problemas personales de inclusión social. Ahora bien, si la persona desarrolla la sordera en la edad adulta puede sentirse aislada de su entorno, apática por no poder intervenir en las reuniones familiares e, incluso, depresiva.

A las personas sordas que acuden a nuestro centro de audición Zoco con estas características siempre les aconsejamos que lo ideal es la colocación de un audífono ( más conocido como Sonotone) para solventar la pérdida de audición. En cambio, para los bebés sordos es más aconsejable el implante coclear.

Los audífonos se adecúan a las necesidades y características de cada paciente. Existen aparatos inalámbricos, ideales para conectarse con cualquier dispositivo electrónico sin perder ningún indicio en la audición. Con ese tipo de audiófonos, las personas sordas que deseen hablar por teléfono, ver una serie de televisión en familia o escuchar música lo podrán hacer sin ningún problema.

En cambio, para las personas con pérdida auditiva que se caractericen por su ajetreada vida social, nuestro equipo de audiólogos le recomienda otro ejemplar de audífono que, además de ser inalámbrico, tenga resistencia al polvo y al agua para hacer reuniones de amigos y familiares sin sentirse aislado o excluido en ninguna conversación.

En definitiva, existen tantos audífonos como características o necesidades tenga la persona con pérdida auditiva. Por este motivo, siempre es aconsejable acudir a un centro especializado donde le asesoren y orienten para tener una vida plena.